Primeros Auxilios de Emergencia

Portada de la teoría de primeros auxilios de emergencia

Los primeros auxilios de emergencia, bajo mi punto de vista, son unos conocimientos que todo el mudo deberíamos tener a partir de una determinada edad. En estos cursos de atención básica y de emergencias sanitarias se nos enseñan unos conocimientos y practicamos unas habilidades que pueden llegar a ser fundamentales para que una persona no pierda la vida y/o que dicha persona tenga una más rápida o mejor recuperación.

Los cursos de primeros auxilios de emergencia son un requisito para el nivel de buceo de rescate y para acceder a ser buceador máster, buceador tres estrellas, instructor y por supuesto buceador profesional.

En tu curso de rescate practicarás una parte de estos conocimientos en primeros auxilios pero este conjunto de habilidades no están supeditadas al mundo del buceo, ni mucho menos.

Los conocimientos que aportan los primeros auxilios sirven a cualquier persona, en cualquier situación de emergencia con la que nos podamos topar en la vida diaria.

En el mundo del buceo recreativo, PADI ofrece una formación que se denomina EFR (Emergency First Response) que tiene un gran valor, es muy completa, de calidad y con el mismo sistema educativo que se emplea en los cursos PADI. Muy centrado en el aprendizaje constructivo, por pasos, de menos a más y basado en la repetición y en la aplicación práctica de cada una de las habilidades.

Pero no es la única formación válida ni disponible. En España se organizan cursos similares en los Colegios de Medicina y de Enfermería, otras entidades privadas también ofrecen este tipo de formación y por ejemplo entidades independientes e internacionales como la Cruz Roja también organizan cursos y formaciones de actualización en este tipo de conocimientos.

Si ya posees formación de este tipo o te dedicas profesionalmente a la medicina o la enfermería, normalmente podrás solicitar por email una convalidación a tu certificadora de buceo.

Al igual que el curso de rescate es una formación muy práctica. Así que el mayor valor lo encontrarás observando todos los ejemplos con tu instructor, practicándolos una y otra vez y cuestionándole todas las dudas que vayan surgiendo. No obstante aquí desglosaremos de forma esquemática y sencilla todos los conocimientos de esta formación en primeros auxilios para que pueda servir como repaso si es que ya tienes estos conocimientos, como herramienta de estudio si estás preparando el examen teórico o como mera información si estás pensando realizar un curso en primeros auxilios de emergencia. ¡Comencemos!

Aspectos básicos en Primeros Auxilios

Cuidados Primarios

Hablamos de cuidados primarios de emergencia cuando nos referimos a aquellas situaciones de emergencia sanitaria que comprometen directamente la vida de la persona afectada. Son situaciones críticas que van a requerir nuestra atención con la resucitación cardiopulmonar (RCP), situaciones de inconsciencia de la víctima o episodios de sangrados graves, lesiones de médula espinal o diversos tipos de shocks.

Son situaciones graves que ponen en riesgo de forma directa la vida de la persona.

Aprenderemos a manejar estas situaciones mediante las prácticas de la evaluación de la situación, para informar a los servicios sanitarios cuando llamemos, la correcta ejecución de la RCP, el manejo adecuado en las diversas situaciones de shock, las técnicas adecuadas para tratar un sangrado grave y los cuidados a tener en cuenta en caso de sospecha de lesiones medulares.

Atención primaria de emergencia

Cuidados secundarios

Los cuidados secundarios los tendremos que evaluar acto seguido a los primarios ya que son situaciones que no ponen directamente en peligro la vida de la persona afectada. Para evaluar estas situaciones nos centraremos en los síntomas de la víctima y en los signos o señales que podamos apreciar en cada situación. La clave aquí es lo que nosotros podamos observar en la víctima, lo que la propia víctima nos pueda transmitir y lo que podamos extraer del escenario del accidente.

Nos referimos a situaciones de sangrados leves, heridas, contusiones, fracturas óseas, estados de mareo, lipotimias, desmayos, golpes, cortes, picaduras y similares escenarios que pueden tener que ver con la eventualidad del accidente. Son los signos y señales.

Para ello aprenderemos a examinar de arriba a abajo a la persona afectada, comprobando su nivel de consciencia, examinado sus pupilas y el seguimiento de sus ojos, palpando a la persona desde los hombros hasta los pies y vigilando la posible existencia de sangrados.

También contemplaremos el entorno del accidente por las sospechas de lesiones en la médula espinal, electrocuciones, rayos, caídas por resbalar, golpes con elementos del escenario, accidentes de tráfico etc.

Por otro lado trataremos otras situaciones que podrían tener que ver con el estado de salud previo de la víctima: hipertensión, intoxicación, diabetes, asma, vértigo y otros estados que tienen que ver con el historial de la persona atendida. Son los síntomas.

Generalmente obtendremos esta información preguntando a la víctima o a algún acompañante o familiar que nos pudiera informar. Alergias, medicación que toma, afecciones previas, historial médico, cuándo ha comido la última vez, cómo se encuentra, ha recibido algún golpe, alguna caída etc. Son cuestiones clave que debemos transmitir a los servicios sanitarios cuando vengan ya que esta persona podría tornarse inconsciente en cualquier momento.

Son eventos ante una emergencia sanitaria que no ponen en riesgo de forma directa la vida.

Aprenderemos diversas técnicas para atender este tipo de emergencias mediante la correcta evaluación de los daños en una persona en diversos escenarios, la aplicación de vendajes, entablillados, cura de heridas, la técnica de girar el tronco ante posibles lesiones medulares, la técnica para poner a una persona en posición lateral de seguridad y la adquisición de algunos conocimientos y conceptos a tener en cuenta para poder mejorar la situación de la víctima hasta la llegada de la atención sanitaria.

Atención secundaria de emergencia

Cadena de supervivencia

La podemos llamar también cadena de salvamento o cadena de atención de emergencia y no es más que un gráfico que nos ayuda a mantener en nuestra cabeza las suma importancia de los eslabones o partes necesarias en toda asistencia de una emergencia, en cualquier escenario que nos podamos topar.

Son cuatro las piezas o eslabones esenciales que necesitaremos para intervenir en cualquier escenario de emergencia sanitaria. Debemos tener en mente siempre este gráfico que nos ayudará a recordar la secuencia y partes necesarias para tener éxito y que la situación de la víctima pueda ser revertida o al menos, mejore su recuperación y estado de salud posterior.

LLAMAR PRIMERO

Es sin duda alguna lo que más prioridad tiene en el caso de una emergencia sanitaria de primeros auxilios. Hemos de pensar que nosotros no somos médicos (o sí, en caso de que lo fuésemos) y no disponemos de los medios que sí disponen los hospitales y las ambulancias de emergencia.

Es por ello que en primer lugar debemos avisar o indicarle a alguien que llame con urgencia al teléfono de atención sanitaria correspondiente. En España el 112. Debemos priorizar esta acción ya que cuanto antes lleguen los profesionales sanitarios mayores serán las probabilidades de que la víctima revierta su estado.

PRACTICAR LA RCP (RESUCITACIÓN CARDIO-PULMONAR)

Es una maniobra que nos puede llegar a agotar, por ello consideraremos la posibilidad de estar dos personas para practicarla a turnos. Es una maniobra esencial para que la víctima tenga probabilidades de regresar a la vida. De su aplicación correcta dependerá el éxito de los posteriores cuidados que realizarán los servicios sanitarios profesionales. Hemos de ser rápidos, decididos y comenzar cuanto antes. Tras garantizar la seguridad para ambos… ¡comienza!

Compresiones: Recuerda bien la posición de las manos, empujar con el talón de una mano y la otra colocada sobre la primera. No olvides que se realiza con los codos encajados, como si los brazos fueran dos palancas y que debes ejercer presión con tu cuerpo sobre la víctima con total verticalidad, para no cansarte con facilidad.

Tienes que recordar bien la posición donde aplicar la fuerza: justo en la punta del esternón de la víctima (una buena referencia es tomar el punto central entre ambos pezones de la víctima).

Ventilaciones: Por otro lado debemos tener presente que las respiraciones artificiales que le demos a la víctima (si estamos en condiciones de darlas y estamos protegidos nosotros mismos) han de ser efectivas. Para ello:

  • La vía aérea ha de estar abierta: maniobra frente-mentón
  • Hemos de pinzar la nariz de la víctima para que el aire que introducimos no se pierda por ella
  • Debemos sellar adecuadamente los labios con la boca de la víctima (en el boca a boca) o con la mascarilla
  • Debes garantizar que el pecho de la víctima se expande. Sólo así tus respiraciones están siendo efectivas

Finalmente recuerda que la frecuencia de las compresiones ha de ser a un ritmo de 100 compresiones por minuto. (Recuerda que el ritmo de la canción de «la Macarena» nos aporta este resultado).

La administración de la RCP se realiza con 30 compresiones + 2 respiraciones artificiales

APLICAR EL DEA (DESFIBRILADOR AUTOMÁTICO)

A veces llegará, otras puede llegar tarde o quizás no llegue hasta que se presenten los servicios sanitarios profesionales. Pero si disponemos de un DEA, lo ideal será tenerlo cuanto antes. En todos los cursos no se practica con él ya que, en ocasiones, se trata por separado, como una formación adicional. No obstante si se conoce, es sencillo de utilizar.

Los desfibriladores automáticos traen un gráfico (fácilmente visible) que nos indica dónde colocar los parches de desfibrilación. Suelen tener un botón que debemos accionar tras tener los parches colocados en el pecho de la víctima. (O antes y en ese caso nos indicara que los coloquemos). El desfibrilador analiza el corazón de la víctima y nos va emitiendo los pasos a seguir:

  • «Continúe administrando RCP» ó
  • «Aléjese de la víctima, se procede a desfibrilar» ó «Atención descarga»

Tras ello la víctima puede volver a recuperar el pulso o deberemos seguir aplicando la RCP o, en ocasiones, puede indicarnos una segunda descarga.

Hemos de colocar los parches correctamente, en su lugar y hemos de prestar mucha atención a las indicaciones del DEA. En caso contrario debemos continuar, sin interrupción, con la administración de la RCP hasta que lleguen los servicios sanitarios profesionales.

LLEGADA DE LOS SERVICIOS SANITARIOS DE EMERGENCIA

Una vez lleguen los profesionales sanitarios, dejaremos que actúen y nos limitaremos a responder las preguntas que nos hagan y hacer lo que nos indiquen. La víctima está a buen recaudo y nosotros hemos realizado todo lo que podíamos hacer, con nuestra experiencia y formación.

Cadena de supervivencia en primeros auxilios

Nos hemos de quedar con este esquema bien claro en la cabeza. Ésta es la cadena de supervivencia ante cualquier caso donde debamos atender una situación de emergencia. Tener este esquema bien claro y ordenado junto con la forma de proceder que veremos a continuación y las habilidades que aprenderás y practicarás en tu curso de primeros auxilios, nos permite estar preparados para prestar la atención sanitaria básica de la forma más rápida, correcta y eficiente posible.

La Posición Lateral de Seguridad

Conocer esta posición y cómo girar a la víctima de la forma correcta es una de las prácticas que realizarás en varias ocasiones en tu curso de primeros auxilios.

Es la posición en la que debemos colocar a la víctima tras comprobar que está inconsciente pero respira con total normalidad. De esta manera evitamos posibles complicaciones hasta que lleguen los servicios sanitarios profesionales. Esta posición evita que la víctima pudiera ahogarse con su vómito, si se produjera. También evita posibles atragantamientos por obstrucción con su propia lengua y garantiza que la persona pueda seguir respirando con normalidad.

¡Recuerda! No debes mover a la víctima en caso de sospecha de traumatismos graves o posible lesión en la médula espinal. En estos casos debemos estar pendientes de evitar atragantamientos, si la víctima vomita y de que su lengua no dificulte la correcta respiración. Únicamente debes mover a una víctima con traumatismo grave o posible lesión vertebral para salvar su vida. Esto es, si necesita RCP. Es decir, si está inconsciente y no respira (o respira agónicamente).

Veamos la forma de proceder ante situaciones de emergencia.