Inmersión de buceo profundo

Peces en la inmersión de buceo profundo

[email protected] a vuestra inmersión de buceo profundo. Como buceador de nivel inicial, pero independiente sabes que la profundidad máxima a la que puedes bucear son los 20 metros, según nuestra legislación en España (18 metros según los estándares de certificadoras como PADI o SSI).

Seguramente en tus buceos hasta ahora ya habrás disfrutado muchísimo y sabes que, en la mayoría de inmersiones, bajar a una profundidad mayor puede no aportar demasiada diversión, disfrute o perplejidad al asunto. Entonces ¿Por qué bucear más profundo?

Creo que todos nos hemos realizado esta cuestión precisamente cuando pensamos certificarnos como avanzados o, en numerosas ocasiones, cuando estamos realizando este curso. Es por ello que las certificadoras establecen como requisito de certificación la realización de una inmersión profunda, justo donde estamos ahora.

Y es que muchas veces bucear profundo sí tiene una gran rentabilidad: podemos ver arrecifes profundos que albergan especies que no suelen subir tan arriba, nos podremos adentrar en el mundo de los pecios (muchas veces sumergidos por encima de la barrera de los 20 metros), podremos seguir paredes hasta una mayor profundidad… es asi: en algunas inmersiones tener la certificación de avanzado y poder bajar seis u ocho metros más nos va a permitir ver, fotografiar y disfrutar de muchos más aspectos del buceo. ¡Merece la pena!

Si tu cámara de más de 500 euros se cae al fondo y este está por debajo de los metros que permite tu certificación… poder bajar a 30 metros para recuperarla… ¡también merece la pena!

Pero ¿qué es una inmersión profunda?

La respuesta, como casi siempre, no es única. Ya que en realidad hemos de adaptar su definición a nuestro entrenamiento, nuestra experiencia de buceo y generalmente al número de inmersiones realizadas en condiciones similares. Me explico: como buceador de nivel inicial ya has podido realizar inmersiones a 15, 16 y 18 metros. Bien… una inmersión a 15 metros, con malas condiciones de visibilidad y con el mar «movidito» puede ser considerada como profunda si no tenemos demasiada experiencia en inmersiones así.

En el ejemplo anterior quizás nosotros la consideraríamos una inmersión profunda y para nuestro compañero de buceo, que reside en esa zona y ha realizado esa misma inmersión en esas condiciones un buen puñado de veces, sea una inmersión poco profunda. Todo es relativo, pero las certificadoras y la legislación definen estos aspectos del buceo para orientarnos y para que cumplamos los límites de nuestra certificación como buceadores.

Denominamos buceo profundo a todas aquellas inmersiones que superan los 18 metros de profundidad. También conocemos que para estar en los límites del buceo recreativo, hemos de bucear por debajo de los 30 metros de profundidad. De modo que para nuestro nivel de certificación como avanzados, son profundas todas aquellas inmersiones que están entre los 18 y los 30 metros de profundidad.

Buena parte de la comunidad de buceo y en nuestro caso la legislación española, consideran que el límite de profundidad para un buceador de segundo nivel son los 40 metros. Bien, este es el límite legal. Podemos bajar a 40 metros de forma puntual, pero no hemos de planear inmersiones a 40 metros de profundidad por diversos motivos que veremos a continuación. Ahora bien: «si tu cámara reposa en un fondo que está a 38 metros… ¡baja y cógela! y por supuesto, si una situación de emergencia lo requiere, está más claro todavía.

El límite real son los 30 metros:

Esto es así porque a profundidades mayores, si observamos las tablas de los límites de no descompresión, los tiempos de buceo sin entrar en descompresión son demasiado cortos. Es decir, si buceamos por debajo de los 30 metros, poco vamos a disfrutar de nuestro buceo.

Naufragio en buceo profundo

Además por debajo de los 30 metros nuestro consumo de aire se dispara. Si recuerdas (y si no… repásalo aquí) del primer curso, a mayor profundidad la densidad del aire se incrementa por el aumento de la presión y rápidamente pasamos a consumir el doble de aire de nuestra botella.

Los numerosos estudios que llevan realizando durante años las diferentes certificadoras y organismos oficiales de los que depende el buceo recreativo han concluido que, aunque depende mucho de la persona y cada caso, por debajo de los 30 metros de profundidad es muy probable que aparezca la narcosis por nitrógeno.

En cualquier caso las inmersiones por debajo de los 30 metros deben estar en otro tipo de buceo, el buceo técnico, en el cual se tiene la experiencia y el entrenamiento adecuados para bucear en descompresión.

En buceo recreativo cualquier inmersión a mayor profundidad siempre supondrá estar demasiado cerca de los límites, asumiendo mayor riesgo de enfermedad descompresiva y obligándonos a realizar paradas que no han sido programadas y para las cuales, con este nivel de buceo, no estamos bien familiarizados.

Buceo técnico:

Otro tipo de buceo que podríamos practicar si nos entrenamos para ello es el buceo técnico. Es el buceo en el que, de forma totalmente normal, practicamos diferentes paradas de descompresión ya que en este tipo de buceo superamos los límites de las tablas de no descompresión.

En este tipo de buceo debemos estar correctamente entrenados, tener cierta experiencia en buceo, obtener los cursos y certificaciones de buceo técnico, planear al milímetro las inmersiones con descompresión, disponer de un equipo específico, bucear con dos, tres y hasta seis botellas de diferentes mezclas de gases: aire, nitrox, trimix, heliox y oxígeno puro. Además son buceos que pueden ser más o menos profundos pero siempre serán buceo largos de dos o más horas, por las descompresiones que debemos realizar en el plan de ascenso.

También requiere sumar algunos elementos al equipo: el ordenador deberá estar preparado para el buceo con descompresión, normalmente el regulador soportará diferentes mezclas de gases, los soportes para llevar dos o más botellas unidas a nosotros, focos y el traje seco serán parte de nuestro equipo preparado para estas largas inmersiones (aunque no se hagan largas, según dicen todos los buceadores técnicos).

Todo ésto queda fuera de nuestros objetivos actuales como buceadores recreativos avanzados, pero nunca está de más saber algo de ello.

Aquí hablamos sobre si compensa o no, realizar buceos con descompresión.

¿Algo más en el equipo?

La verdad que no vamos a encontrar muchas diferencias en las inmersiones profundas y de hecho, los aspectos que vamos a ver a continuación pueden ser recomendables para cualquier buceo. De todos modos podemos señalar algunos aspectos clave que se pueden tener en cuenta cuando realizamos buceos más profundos:

El realizar una inmersión profunda siempre nos va tener más cerca de la curva de seguridad. Buceamos con toda seguridad pero estaremos siempre más cerca de los límites con lo que la parada de seguridad se convierte en obligatoria en muchos casos y la deberíamos realizar siempre. Ello puede implicar que necesitemos más tiempo del esperado o más aire.

  • No hay problema alguno, pero debemos prepararnos para ello. De modo que cogeremos botellas de mayor capacidad (por ejemplo de 12 o de 15 litros en lugar de las de 8 o 10 litros). También hay buceadores que llevan consigo una botella «pony»: es una botella pequeña de un litro o dos con un regulador incorporado que ocupa muy poco y puede estar bien para tener aire de sobra en la parada de seguridad.
  • También hay buceadores que prefieren coger algún plomo de más. Esto es porque al apurar más el aire de la botella, a veces puede costar mantener la flotabilidad neutra en la parada de seguridad a 5 metros (la botella pesa menos que a lo que estamos acostumbrados y podemos tener flotabilidad positiva, haciéndonos incomoda la parada de seguridad).
  • En mayores profundidades, a veces la visibilidad puede disminuir por las corrientes, el movimiento del fondo, las haloclinas o la excesiva absorción de la luz solar. Es por ello que para mantener la distancia de unión adecuada con nuestro compañero de buceo puede ser útil llevar con nosotros un cabo guía que nos mantenga «unidos» durante la inmersión.

No obstante lo importante es tener bien presente todo lo que ya conocemos en cuanto al sistema de compañeros: mantenernos siempre cerca, en comunicación con las señales que ya sabemos y recordar que si no vemos a nuestra pareja de buceo debemos buscarla por los alrededores durante no más de un minuto y si no nos hemos encontrado iniciar un ascenso, respetando la velocidad de 9 metros por minuto, para encontrarnos en la superficie.

La diferencia cuando buceamos profundo es que tras encontrarnos con el compañero en superficie se pone fin a la inmersión: normalmente ya no habrá aire suficiente como para reiniciar la inmersión o el tiempo de no descompresión estará cercano al límite. Éste es el motivo por el cual puede resultar interesante llevar con nosotros un cabo y/o no alejarnos demasiado de nuestro compañero de inmersión.

  • Si no tenemos todavía mucha experiencia, siempre nos va a ser muy útil ascender y realizar la parada junto a un cabo de referencia.
  • Quizás en los buceos profundos (según otras condiciones del entorno) se haga necesaria una linterna o foco de buceo. A 30 metros se ve bien todavía pero todo se ve muy azul. Se pierden mucho los colores y nunca está demás portar nuestra linterna de buceo.

Estaciones de apoyo

En numerosas ocasiones, sobre todo si buceamos con embarcación o con algún club o centro de buceo se pone solución a casi todo lo anterior colocando una estación de apoyo en superficie. Podemos colocar una boya amarrada a un cabo, en el cual, a cinco metros de profundidad sostenemos una botella, que nos soluciona el tema del aire para la parada, nos aporta ese cabo de referencia durante la parada.

Además podemos colocar una malla con unos plomos extra para aquel buceador que necesite coger alguno y controlar así su flotabilidad en estos últimos minutos del ascenso que corresponden con la parada de seguridad que debemos tomar como obligatoria en todos nuestros buceos profundos.

No basta con tu computador de buceo

Es muy importante recordar esto. A pesar de que nuestros ordenadores de buceo nos permiten bucear algo más de tiempo, nos proporcionan la información necesaria en cada momento y en tiempo real y realizan los cálculos necesarios para la no descompresión de un modo efectivo, debemos seguir planificando nuestras inmersiones con las tablas de buceo.

Llevar ordenador no nos exime de la responsabilidad que tenemos como buceadores, de planificar al detalle nuestras inmersiones. Conocer la profundidad máxima de nuestro buceo, el tiempo de fondo y calcular nuestro ascenso y el fin de la inmersión bajo la curva de seguridad, así como el consumo de aire teniendo en cuenta el tiempo en el fondo, el tiempo de ascenso y la parada de seguridad de tres minutos a cinco metros.

Es la única forma que tenemos de poder bucear de forma segura si, por ejemplo, se estropea el ordenador al inicio de la inmersión o se nos queda sin batería a mitad del buceo. Por ello debemos portar con nosotros las tablas de buceo y un dispositivo de medición del tiempo como por ejemplo, un reloj sumergible.

Consideraciones en las inmersiones profundas

Bucear profundo no varía demasiado de bucear a menor profundidad. Sabemos que son muy importantes algunos aspectos del buceo que ya conoces y que refrescamos a continuación:

  • Realizar un control previo de flotabilidad para llevar el lastre adecuado a nuestra fisionomía y nuestro equipo de buceo.
  • Descensos y ascensos llevados a cabo de forma lenta y tranquila. Respetar la velocidad máxima de ascenso (9 metros por minuto). Realizarlos siempre en una posición en la que nuestra cabeza esté siempre por encima de los pies ya que nos ayuda a orientarnos y a compensar los espacios aéreos.
  • Compensar bien nuestros oídos, el placaje de la máscara y nuestros cambios de flotabilidad, controlando el hinchado y deshinchado del chaleco y con nuestros pulmones.
  • Respirar de forma normal, lenta, profunda y sosegada y evitar movernos rápido o realizar esfuerzos fuera de lo normal. En el buceo profundo el consumo de aire incrementa bastante por lo que bucear tranquilo y con la respiración adecuada optimizaremos el tiempo de disfrute en la inmersión.
  • Controlar con el manómetro la presión de la botella. En el buceo profundo consumimos más aire por lo que debemos echar un ojo al manómetro con una mayor frecuencia.
  • Controlar el profundímetro para mantener a raya la profundidad de la inmersión y si buceamos con ordenador, tener bien presente el tiempo de no descompresión que nos queda a esa profundidad a la que estamos buceando.
  • Realizar siempre nuestra parada de 3 minutos a cinco metros de profundidad y recordar que si la hemos omitido, no debemos realizar más inmersiones durante las siguientes 24 horas.

La narcosis

Ya conocemos bien a qué se debe, que efectos produce, cómo darnos cuenta y qué debemos hacer si se presenta; lo vimos en el primer nivel de buceo. Puedes repasar la narcosis, aquí.

Pero no está de más recordarlo y tener claro que no hemos de asustarnos ni estresarnos. Depende mucho de cada persona y del momento y estado fisiológico de cada cual. Suele presentarse en la mayoría de los casos a profundidades mayores a los 30 metros y no es preocupante a nivel fisiológico. Se le denomina también «borrachera de las profundidades» nombre que nos ayuda a identificar sus efectos y hemos de saber que desaparece rápidamente al ascender unos metros.

Que no sea tan preocupante como las lesiones disbáricas a nivel fisiológico debemos evitar su aparición y si aparece, terminar con ello de forma efectiva y rápida ascendiendo un par de metros. Aunque sus efectos sean rápidamente reversibles, bucear en estado de narcosis puede acarrear otros problemas por la falta de atención, la euforia y la lentitud o pasividad que podría generar ante otra situación de emergencia, por ejemplo.

O podría generar un problema real al dejar de prestar atención a otros aspectos de la inmersión como estar pendientes del consumo, la profundidad o el tiempo de no descompresión.

Puedes darle un repaso a la teoría referente a las tablas de buceo.

Repasa aspectos del primer nivel de buceo referentes a la planificación de inmersiones.

Aquí puedes refrescar conocimientos acerca de la enfermedad descompresiva.

Con estos conocimientos ya estarás preparado para realizar la inmersión de buceo profundo con tu instructor. Disfrútala, ya estás muy cerca de ser buceador avanzado.

En el próximo tema tratamos las técnicas que nos formarán para poner en práctica la inmersión de control de flotabilidad. ¡Vamos a por ello!