Botellas de buceo

Todo lo que debes conocer acerca de las botellas de buceo, que también llamamos cilindros o tanques de scuba. Uno de los elementos más importantes para bucear ya que sin botella no hay aire y sin aire, no hay buceo. Y no nos queremos quedar sin bucear ¿verdad?.

Enlaza con una sección de la web que habla de los tanques o botellas de buceo.

Las botellas de buceo son el elemento del equipo autónomo que contiene el aire o la mezcla de gases con la que vayamos a bucear. Sabemos que podrá contener aire comprimido o una mezcla nitrox, en el caso del buceo recreativo y podrá contener también oxígeno puro, heliox o trimix en el caso del buceo técnico y el buceo profesional. ¡Vayamos por pasos!

Tipos de botella de buceo:

Existen diversos tipos de botellas de buceo en función de su capacidad, su material, su grifería y su uso. Vamos a ver cada uno de estos aspectos por separado.

Botellas de buceo en función de su capacidad

En función de nuestro consumo de aire, del tipo de inmersión y del tipo de buceo que practiquemos nos interesarán botellas de buceo de mayor o menor capacidad.

Por ejemplo, los buceadores técnicos suelen necesitar botellas de buceo de mayor capacidad. Sabemos de hecho, que la mayoría de ocasiones bucean con dos o más botellas debido a las diferentes mezclas de gases que necesitan. Si vamos a realizar una inmersión profunda nuestro consumo de aire se incrementa, por lo que quizás nos interese una botella de buceo de mayor tamaño.

En cambio si buceamos poco profundo y nuestro consumo de aire no es demasiado, quizás prefiramos una botella de buceo de menor capacidad por las ventajas que nos ofrece en cuanto a peso, tamaño, manejabilidad y comodidad en la inmersión. Aunque hemos de precisar que en los buceos poco profundos podemos permanecer mucho más tiempo buceando por lo que, según nuestros intereses, quizás prefiramos contar con más aire para disfrutar de la inmersión el mayor tiempo posible.

Existen en el mercado tanques de buceo de muchas capacidades que van desde 1,5 litros hasta los 20 litros. No obstante las más usadas son las de 10, 12, 15 y 18 litros y las más comunes en todos los lugares donde vayamos a bucear son las de 12 y 15 litros.

Veremos que en buceo recreativo, si nuestro consumo es normal, nos suele servir con botellas de 12 litros y si consumimos un poco más de aire cuando buceamos o nos gustan las inmersiones profundas solemos optar por las botellas de 15 litros.

👉 Así es como debemos calcular los consumos de aire en nuestros buceos

Seguro que es de tu interés recordar cómo calcular los consumos de aire, sin duda es un aspecto muy importante si te consideras un buen buceador o buceadora. Del mismo modo también te interesará darle un repaso a esta guía, ya que todo buceador es completamente autónomo y debe saber cómo planificar sus buceos.

✅ Cómo planificar tus inmersiones

Botellas de buceo en función del material

Según las características del material con el que estén confeccionadas, nos podrá interesar uno u otro tipo de botellas para nuestras inmersiones.

Botellas de buceo de acero:

Son las botellas más comunes y empleadas en España y Europa. El material principal con el que están realizadas es el acero. Tienen la ventaja de ser más resistentes que las de aluminio pero también son mucho más pesadas.

Poseen una menor resistencia a la oxidación pero siempre van pintadas y en la actualidad con las imprimaciones que existen, el cuidado y mantenimiento adecuado que debemos darles, esto último no es un problema real. Además suelen ser las botellas de buceo más económicas del mercado.

Botellas de buceo de aluminio:

Son más comunes que las de acero en el continente americano y asiático en la actualidad. Tienen la ventaja de pesar mucho menos que las de acero. Por contra, son algo menos resistentes y generalmente se sustituyen con mayor asiduidad que las anteriores. Las botellas de buceo de aluminio son especialmente más sensibles al calor.

Debemos ser muy precavidos a la hora de almacenarlas, agruparlas y transportarlas ya que son mucho más sensibles a los golpes y caídas que las de acero. Son más resistentes a la oxidación pero hemos de saber que este metal también se va degradando. Sus paredes son más gruesas que las de acero para ser capaces de contener las mismas presiones de trabajo que las de acero.

Botellas de buceo de fibra:

En los últimos años también se utilizan estas botellas para el buceo. Son botellas fabricadas en materiales como el kevlar o la fibra de carbono.

Pesan muy poco y son bastante resistentes, aunque no tanto como las metálicas. No son sensibles a la oxidación y son reparables pero debido a su alto precio, su gran flotabilidad y su baja resistencia a los golpes no es muy común verlas entre los buceadores recreativos. Algunos buceadores técnicos y por ejemplo los bomberos sí las usan con más frecuencia.

Hemos de tener en cuenta que el peso puede ser determinante para algunos tipos de buceo en los que hemos de cargar con las botellas a pie. No obstante, el ahorro en el peso de la botella supondrá que debamos cargar con más plomo para sumergirnos. Es por ello que las botellas de aluminio se usan más en los lugares de buceo donde las temperaturas del agua son elevadas. Al tener menor flotabilidad positiva a causa del equipo necesario, puede resultar más interesante el aluminio.

Debes conocer esto ya que una persona que esté acostumbrada a bucear con aluminio y a llevar una determinada cantidad de lastre, seguramente deberá tomar un par de kilos menos de plomo para bucear con acero. Lo mismo ocurre a la inversa y como buen buceador o buceadora, debes estar al tanto de ello.

Botellas de buceo según su grifería

No cabe duda que en función de la conexión de nuestra primera etapa del regulador elegiremos un tipo de grifería u otra. También existen acoples o conversores de un sistema a otro y generalmente con disponer de unos núcleos de reserva no tendremos ningún problema en nuestros buceos, estemos donde estemos.

Existen dos tipos de grifería y todas las botellas de buceo que veas llevarán uno de estos dos sistemas. Incluso en muchos lugares encontrarás botellas con doble grifería donde cada uno de los grifos está preparado para cada uno de ellos. ¡Vamos a verlo!

Botellas de buceo con grifería Yoke

Esta grifería está preparada para los reguladores tipo INT. Contienen un núcleo roscado en la entrada de la grifería, donde se encuentra la junta tórica y donde se alojará, abrazado y sujeto con el tornillo, nuestro regulador de buceo. Las botellas de buceo con grifería tipo Yoke se siguen usando mucho ya que muchos reguladores se venden con este sistema.

Botellas de buceo con grifería DIN

En este caso la grifería está diseñada para los reguladores, también conocidos, DIN. Esta grifería contiene una rosca, que puede ser 5 o de 8 pasos, donde nuestro regulador va insertado directamente a rosca. En este caso es la primera etapa del regulador la que contiene la junta tórica.

✅ ¿Opiniones?

Como siempre, para gustos están los colores. Hay muchos buceadores y buceadoras que prefieren el sistema INT porque argumentan que les resulta más fácil colocar el regulador a la botella de buceo. Puede resultar más sencillo encajar el regulador al núcleo y apretarlo con el tronillo. Es cierto que a veces cuesta un poquito menos.

Por otro lado hay muchas personas que defienden la conexión tipo DIN ya que es más resistente a posibles golpes y la junta tórica va en el propio regulador asegurándose de que dicha junta está en perfectas condiciones por parte de cada buceador. Eres tú la persona que cuida del buen estado de la junta tórica. Puede ser cierto a veces, pero normalmente los centros que alquilan sus botellas se preocupan por mantener los equipos en óptimas condiciones.

En buceo técnico todas las personas usan DIN. En buceo recreativo todavía vemos muchas griferías tipo Yoke, para INT, aunque cada vez más gente tiene reguladores DIN.

✅ Aquí puedes descubrir el porqué del precio de una botella de buceo

Botellas de buceo según su uso

Al igual que existen diferentes tipos de buceo, también denominamos a las botellas de diferentes formas, según el uso que se les dé. No tienen porqué diferir demasiado en su material o capacidad pero sí en el uso. De este modo tenemos:

Botellas de buceo recreativo

Se caracterizan por ser botellas de aluminio o acero y como ya mencionamos anteriormente suelen ser de 12 o 15 litros de capacidad. Son las botellas que más conoces y que seguramente ya hayas usado en ambos materiales y tamaños. Decir que para inmersiones más profundas o muy largas también podemos optar por la capacidad de 18 litros, aunque esto no es lo más usual.

En buceo recreativo también tenemos la posibilidad de bucear con bibotella en nuestra espalda o bajo una configuración sidemount. En estos casos se suele preferir botellas de aluminio o de acero con capacidades menores. Dos botellas de 10 o de 12 litros es lo más usual. Estas configuraciones suelen emplearse para el buceo en cuevas y pecios.

Botellas de buceo técnico

En buceo técnico se suelen emplear más las de aluminio. Es algo lógico ya que hay configuraciones de tres, cuatro, cinco e incluso más botellas y aquí el menor peso del aluminio sí es de agradecer. Lo mismo ocurre en el buceo profesional.

También se suelen emplear botellas de diferentes capacidades; lo que depende de la planificación de la inmersión y del consumo de cada mezcla de gases que se haya programado para cada buceo. A veces veremos a buceadores técnicos con dos botellas de 15 litros o con una de 15 y otra de 18 pero otras veces podríamos verlos con cuatro botellas de 12 y una de 2 para el oxígeno puro, por poner un ejemplo.

Botella de buceo de apoyo

En las inmersiones profundas se suele poner una estación de apoyo sumergida a cinco o seis metros de profundidad. Éstas botellas generalmente son de gran capacidad (15 o 18 litros) dependiendo del número de buceadores que van a realizar la inmersión.

Además suelen llevar doble grifería, ya que de este modo pueden montar dos primeras etapas y por lo tanto tener disponibles cuatro o seis segundas etapas disponibles para respirar en la parada de seguridad.

Recuerda que el buceo profundo suele requerir una parada de seguridad y es más probable que se llegue a los limites de no descompresión o incluso se incurra, por alguna eventualidad no programada, en el agotamiento del tiempo de no descompresión. Además son inmersiones en las que los buceadores consumimos más aire. Es por ello que una botella de apoyo nos puede ser de gran utilidad a la hora de bucear profundo.

También llamamos botellas de apoyo a las que se colocan a diversas profundidades para realizar las paradas de descompresión en el buceo técnico y a las botellas que sirven como extensión de gas respirable cuando se bucea en cuevas. Es por ello que también las podemos llamar botellas de descompresión y también son conocidas como botellas de etapa.

Botella de buceo tipo pony

Son conocidas por este nombre por su pequeño tamaño. Son botellas que pueden ser también de distintos materiales y las hay de varias capacidades que van desde el medio litro a los dos litros normalmente. La misión de estas botellas de buceo es, simplemente, tener una extensión de aire respirable para nuestra inmersión. Es decir, tomaremos una de estas botellas a modo de reserva, en el caso de necesitarla. Es una «reserva extra» en nuestro buceo.

Algunas llevan el regulador incorporado de tal modo que, directamente, podemos respirar de la propia botella mediante la boquilla que tienen. Hay otras que llevan insertada una primera etapa con un pequeño manómetro que marca su presión y una segunda etapa de latiguillo, que puede ser de varias longitudes, pero generalmente suele ser más corto que el del regulador.

Las podemos llevar amarradas con alguna sujeción a nuestro chaleco de buceo; las podemos unir a cualquier configuración mediante correa y mosquetón o incluso pueden ir unidas, mediante bridas de sujeción, a nuestra botella o una de nuestras botellas de buceo.

El disco de ruptura en las botellas de buceo

Debemos saber que no en todos los países del mundo lo tienen pero el disco de ruptura en las botellas de buceo no es más que una pequeña pieza de cobre similar a un pequeño platillo (disco) que se aloja en la grifería.

Debemos saber que la mayoría de botellas de buceo aguantan presiones de 300 bar e incluso más. No obstante, en buceo recreativo, siempre se llenan a 200 bar o en algunos casos a 232 bar. Sea como fuere a esta presión a la que llenamos las botellas de buceo para salir a bucear, la denominamos presión de trabajo.

El disco de ruptura tiene la misión de romperse, literalmente, cuando la presión de trabajo es superada en torno al 30% o 40%. De este modo se evitan situaciones peligrosas cuando una botella se calienta en exceso o mientras se llena, si por un fallo personal o del compresor la presión de trabajo es superada en exceso.

Cuando el disco de ruptura de la botella de buceo se rompe ocurre que este pequeño platillo se dobla o salta y deja escapar el aire de forma paulatina por la grifería, evitando la explosión, no permitiendo que la grifería salga disparada como una bala.

Con cada llenado y vaciado de nuestras botellas los discos de ruptura se van debilitando. Es por ello, que deben ser sustituidos según las revisiones de mantenimiento que se les deben realizar a todas las botellas de buceo y que veremos a continuación.

El control en las botellas de buceo

Como ocurre con todos los elementos del material que usamos para bucear el control, el mantenimiento, las revisiones periódicas y los chequeos son claves para nuestra seguridad.

Recuerda que las botellas de buceo deben de pasar dos tipos de revisión. Por un lado la revisión o inspección visual, donde se aseguran que no hay golpes, abolladuras, problemas de corrosión y que se deben realizar de forma anual. Por otro lado la revisión o control hidrostático; una prueba hidrostática donde se les introduce agua a presión y se comprueba la fatiga del material, el grosor de las paredes y la resistencia de la botella examinada, en este caso cada cinco años.

Puedes recordar todo acerca de esto echando un vistazo aquí abajo:

👉 La mejor guía sobre las botellas de buceo, su control y el correcto etiquetado aquí

Recuerda observar siempre el estampado de la botella con la que vas a bucear. Corrobora que su inspección visual está realizada en ese año y que la prueba hidrostática está realizada dentro de ese periodo de cinco años.

Exige siempre una botella que esté en perfectas condiciones

Cuidados a tener en cuenta con los tanques de buceo

Debemos tener algunos aspectos bien presentes para evitar problemas con nuestras botellas de buceo. Veremos algunas consideraciones importantes durante la preparación de los equipos y el transporte; y otras a tener en cuenta, justo antes de la inmersión.

Cuidados en la preparación y transporte de las botellas de buceo

Como con todo en la vida, hemos de tener cuidado y conocer algunos aspectos importantes a la hora de manipular las botellas de buceo.

Nunca debemos dejar las botellas de pie.

Piensa que un pequeño roce, un golpe fuerte de viento, un ligero temblor en el suelo o un salto en el barco de buceo, pueden hacer que la botella lesione a algún compañero o a nosotros mismos, si nos cae encima del pie o nos golpea. Del mismo modo, un golpe en el suelo con la grifería la podría hacer saltar con los peligros que ello conlleva.

También sabemos que una abolladura, un fuerte golpe contra el cemento o una roca puede invalidar esa botella para la inmersión hasta que sea inspeccionada.

Las botellas de buceo deben ir tumbadas durante su transporte.

Si hay algún tipo de accidente es la mejor posición para transportarlas y minimizar los posibles daños. Es la mejor manera de agruparlas y asegurarlas para que no sufran ante peraltes, baches y diversos desniveles durante el trayecto. Hemos de asegurarlas siempre para que no quepa la posibilidad de que se desplacen o rueden por la superficie de transporte.

Tomarlas siempre de la grifería.

Debemos cogerlas y transportarlas tomándolas cuidadosamente por la base de la grifería (nunca por el grifo) y asegurarlas con la otra mano por la base de la botella. Es la forma más segura de moverlas, tanto para la botella como para nuestra espalda.

Proporcionarles sombra en la medida de lo posible.

Debes recordar que los incrementos de temperatura que produce la radiación solar, se traducen en incrementos proporcionales de presión dentro de las botellas de buceo.

Amarrar las botellas de buceo correctamente.

Si las hemos de trasportar en un barco debemos garantizar que todas las botellas están correctamente amarradas en su sistema de anclaje. Normalmente en los barcos las botellas van de pie o ya van montadas en los chalecos, también de pie. Es por ello que es de suma importancia tenerlas controladas y correctamente ancladas, con seguridad según los diferentes sistemas de sujeción de cada barco.

Cuidados a la hora de usar las botellas de buceo

También debemos tener algunas consideraciones para evitar problemas, sorpresas y meternos al agua con total tranquilidad, sin tener que hacer ajustes o cambios de última hora, cuando ya estemos en el agua.

Etiqueta o sello de la botella.

Recuerda observar que las fechas de las inspecciones están dentro de sus límites. No olvides que en cada país puede variar la periodicidad de la prueba hidrostática. En España son cinco años pero en otros lugares son dos, cinco o seis años.

Estado de la grifería.

Siempre hemos de corroborar que no hay óxido en la unión de la botella y la grifería. También hemos de asegurarnos que no existe arena o restos de sal en la rosca donde irá nuestro regulador DIN. En el caso de que exista núcleo para los reguladores INT, debemos cerciorar que no contiene restos de sal o arena y verificaremos que la junta tórica del núcleo está correctamente alojada en su ranura y en buen estado.

Sujeción correcta en el chaleco.

Debemos verificar el correcto amarre de la botella al chaleco o alas de flotabilidad. Un incorrecto acople de la botella al chaleco puede traducirse en accidente si alguien toma ese equipo por el asa del chaleco y la botella cae. También puede suponer un problema a ese compañero a la hora de equiparse o en su defecto habrá que solucionar el problema en el agua, si nadie nos damos cuenta. Recuerda… ¡PREVENCIÓN! es siempre la mejor ¡SOLUCIÓN!

Una buena costumbre es mojar el chaleco o el arnés de las alas antes de montar la botella. A veces, se da el caso de que al montar la botella con el dispositivo de flotabilidad muy seco, tras estar en el agua, observamos que la botella no está bien amarrada y hemos de asegurarla.

Apertura de la botella de buceo antes de ir al agua.

En muchas ocasiones abrimos nuestra botella para comprobar la presión en el manómetro pero después se nos olvida cerrarla de nuevo. Quizás minutos después olvidamos este hecho y pedimos a nuestro compañero que nos abra la botella. Como esta ya estaba abierta… resulta que nos la está cerrando.

También suele ocurrir, que podemos tenerla abierta parcialmente. Como tenemos la norma de abrirla a tope y dar media vuelta contraria al grifo, lo anterior puede ocurrir de igual modo pero teniendo la botella abierta muy poco. Quizás damos una inspiración por el regulador y este nos da aire normalmente, pero luego en el agua… notaremos que la botella está casi cerrada.

Mantenimiento en las botellas de buceo

No debes olvidar nunca endulzar correcta y completamente la botella de buceo tras cada una de tus inmersiones. La sal, la arenilla, el barro en combinación con la sequedad y el calor que proporciona el sol, no son buenos compañeros de nuestro material de buceo.

Recuerda dar un buen chorro de agua dulce a la botella tras haber realizado tu inmersión y evita que le esté dando el sol por demasiado tiempo. Es buena práctica retirar el culote de goma de vez en cuando, darle un bañito de agua dulce a la botella y al culote, secarlo bien y volverlo a colocar.

El culote de la botella nos ayuda mucho a protegerlas cuando el uso es intensivo pero también es un punto por donde la humedad y la sal hacen de las suyas, si no nos cuidamos de ello. Muchas veces pueden ser el punto por donde se comienzan a oxidar las botellas de buceo, como ocurre con la unión de la grifería.

Tampoco olvides la inspección exterior e interior de la botella una vez al año y que cualquier entidad certificada para ello pase su inspección técnica o prueba hidrostática una vez cada cinco años.

Finalmente debemos recordar que ante cualquier caída o golpe brusco, un arañazo significativo o abolladura y golpes en la grifería, nuestra botella también debe ser inspeccionada. Es todo lo que debemos hacer para el correcto mantenimiento de nuestra botella de buceo.

Ahora que ya conocemos bien las botellas de buceo, vamos a analizar otra parte muy importante de nuestro material como buceadores. ¡Veamos los reguladores de buceo!

Botellas de buceo